9 de setembro de 2007

Entre o mundo dos deuses e o dos homens, nasce Heracles

Heracles é um jovem negro da periferia de São Paulo, que no seu primeiro dia de trabalho, após um tempo preso na Febem, tem que realizar doze tarefas para ser efetivado como motoboy. Ele vai rodar a cidade e nos levar a conhecer uma série de pessoas da sociedade paulistana que não poderia ser menos do que um desejo de retratar o país. Heracles, em voz over, é também aquele que conhece o passado, o presente e o futuro daqueles que cruzam seu caminho. Não que essas pessoas sejam caricaturas da sociedade, mas porque elas dificilmente sobresairão do destino a que lhes foram impostas. Uma filosofia oposta ao discurso do sonho americano, onde tudo é possível e realizável.

A cada curva de esquina, entre um carro e outro e entre uma entrega e outra, o aprendiz de motoboy não se deixa sucumbir pelos percalços que a cidade lhe impõe e consegue se safar das situações mais constrangedoras. O drama do filme reside nesses pequenos empecilhos que como ninguém Heracles sabe driblar e corromper: a discriminação social, a injustiça, os desmandos. Estamos longe do herói sofredor que as mazelas de uma grande cidade o acaba por engolir e mesmo matar como em O homem que virou suco de João Batista de Andrade, Pixote de Hector Babenco ou A hora da estrela de Suzana Amaral. Heracles habita e faz parte de São Paulo tanto quanto os motoboys pertencem ao trânsito das ruas paulistanas. Talvez por isto que a cidade lhe é também acolhedora, e não faltam pessoas que o ajudarão a vencer os desafios.

Heracles não somente conhece e antecipa os destinos alheios, como também tenta sublimar as mazelas cotidianas através de um ponto de vista filosófico. Assim como na sua premissa inicial quando diz que “o lugar onde se nasce já determina o que ou quem a pessoa vai ser”, valesse também para o seu nome vindo da mitologia grega, que lhe deram para salvá-lo de uma doença de nascença, já lhe dotasse de antemão de uma voz filosófica, madura e crítica sobre a sociedade.

A tragédia não deixará de atravessar o caminho do motoboy. No entanto, o drama não vai muito além dos créditos finais, pois o filme opta por um tom otimista e sonhador, e nos leva ao encontro de uma redenção possível. Pelo menos aquela do “espírito”. Atualmente o filme em cartaz no Festival Latino Americano de Vancouver, Os 12 trabalhos (2006) do premiado cineasta do filme De passagem (2003), Ricardo Elias, já rodou os festivais de Berlin, Palm Springs, Miami, San Diego e Chicago. O filme foi premiado em San Sebastian (Espanha), Havana (Cuba), Festival do Rio e levou seis prêmios no Festival de Pernambuco. Não é para menos, afinal a trilha musical de André Abujamra e a seleção de atores, em especial o protagonista Sidney Santiago e Flávio Bauraqui, são realmente de tirar o chapéu. Os 12 trabalhos é São Paulo na sua máxima essência, aquela sublimada apesar de “concreta”.
Hudson Moura


Assista o trailer:


3 de setembro de 2007

Série de documentários argentinos explora o tema das Fronteiras culturais e midiáticas


Fronteras argentinas: Donde se cruzan el cine y la TV

Las fronteras son lugares de paso, espacios donde conviven diferentes culturas, identidades y Estados. También son lugares de intercambio. Con ese espíritu, un grupo de realizadores de cine fueron convocados para dirigir una serie de documentales para la televisión con las fronteras como tema central.

Producido juntamente con la Secretaría de Cultura de la Nación, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales y el canal Encuentro, la serie Fronteras argentinas , que será emitida a partir de mañana por esa señal, indaga en lo que sucede en esos límites externos e internos de nuestro país, desde la mirada de un director de cine.

"Elegimos el tema porque coincide con una mirada más amplia acerca de la cultura, que no tiene que ver simplemente con la promoción de las bellas artes, sino también con otras cuestiones como la construcción de ciudadanía; la defensa de los derechos, en general y, entre ellos, los culturales; la identidad; la diversidad; una serie de temas que hacen a una mirada más amplia y compleja de la cultura -explica Diego Marquis, productor general del ciclo-. Nos parece que las fronteras son lugares donde justamente todo eso entra en juego y donde es posible encontrar cruces atractivos que se puedan convertir en programas de televisión."

Los cineastas elegidos para el proyecto son Eduardo Yedlin, Cristián Pauls, Verónica Chen, Gustavo Tieffenberg, Albertina Carri, Diego Lerman, Sergio Wolf, Andrés Di Tella, Roberto Barandalla, Jorge Gaggero, Enrique Bellande, Ignacio Masllorens, Albertina Carri, Pablo Trapero, Gianfranco Quattrini y Sebastián Antico. Cada uno recibió como propuesta una frontera para filmar y fueron asesorados por el antropólogo y especialista en el tema Alejandro Grimson.

"Buscamos directores que hubiesen realizado trabajos cinematográficos atractivos, aunque no necesariamente fueran documentales -sigue Marquis-. Por otro lado, queríamos que se entusiasmaran con el ciclo, porque la verdad es que no es un proyecto que reporte un beneficio económico importante. Al contrario: los presupuestos son muy acotados. El aproximado de cada documental es de 40 mil pesos, y cada director está cobrando unos 2500 pesos de honorarios, que es muy poco en relación con lo que se gana haciendo otras películas o trabajando en publicidad."

Fronteras internas

Marquis comenta que, al principio, los directores tuvieron bastante libertad para elegir en qué frontera querían hacer su documental, pero después tuvieron que acotar la geografía para asegurarse de que no se repitieran los lugares elegidos. Otra cuestión de gran importancia para los productores era que no se tratara sólo de fronteras externas sino también internas.

"Las fronteras externas, que son las más claras, son fronteras explícitas, donde de allá para acá es una cosa y de acá para allá es otra. Eso constituye en estados a las naciones. Pero luego hay un montón de otras fronteras, que llamamos internas, que tienen que ver con otro tipo de diferenciaciones. Por ejemplo, la de Trapero es una frontera interna que es una cárcel; o la de Carri, que es el cruce entre la ciudad y el conurbano. En el documental de Wolf, que es en la frontera entre la Argentina y Brasil, él hace un recorrido a través del río, y hay lugares donde no hay frontera, si bien de un lado es Brasil y del otro es la Argentina. Hay otras que son muy externas, como en el documental de Verónica Chen, que es en el Canal de Beagle", explica Marquis.

Otras fronteras de las que se ocupan los documentales del ciclo son el aeropuerto de Ezeiza (Tieffenberg); las comunidades guaraníes en Salta (Lerman); la zanja de Alsina (Di Tella); el Paso de Jama (Pauls); Gualeguaychú-Fray Bentos (Barandalla-Gaggero); Trevelin (Masllorens), y la frontera con Paraguay (Quattrini-Antico).

La línea imaginaria

"Si yo no estuviese, la frontera no existiría", dice un oficial de Prefectura Naval y tripulante de El Mantilla, en el documental Altamar , de Eduardo Yedlin. La formación tiene cierta verdad, ya que la frontera que retrata Yedlin es, tal vez, la menos visible de todas: las 200 millas marítimas. Esta medida (son aproximadamente 350 kilómetros), tomada desde la costa, indica el límite donde el mar deja de ser de uso comercial exclusivo de un país.

Altamar , que se emitirá mañana, a las 21, y será el primero del ciclo, presenta la vida a bordo de El Mantilla, entre imágenes del océano y el ruido de las olas. Esta embarcación es propiedad de la Prefectura Naval Argentina y sus tripulantes son oficiales encargados de controlar que ningún barco extranjero pesque en aguas argentinas.

Durante el viaje desde Comodoro Rivadavia hasta Buenos Aires, el documental muestra cómo estos hombres, que viven en altamar durante un mes completo, comen, miran películas, se encuentran con un sospechoso barco pesquero chino, cuentan sus experiencias y muestran un particular orgullo por el trabajo que les toca realizar.

Internas o externas; visibles o una convención dibujada en un mapa, las fronteras marcan el fin de algo y el comienzo de otra cosa distinta. Estos documentales llevarán a cada hogar imágenes de las fronteras y, al mismo tiempo, cruzarán el límite que divide al cine de la televisión.

Por María Fernanda Mugica, LA NACION

Los 13 documentales

Altamar, de E. Yedlin.
Servicios prestados, de Diego Lerman.
Por la razón y por la fuerza, de Verónica Chen.
Las orillas, de Sergio Wolf.
Ojos de cielo, de C. Pauls.
Pablo Dacal y el misterio del lago Rosario, de Ignacio Masllorens.
Tracción a sangre, de Albertina Carri.
La zanja de Alsina, de Andrés Di Tella.
Ezeiza, de G. Tieffenberg.
Intersecciones, de Pablo Trapero.
Fragmentos de una frontera, de R. Barandalla y J. Gaggero.
Misión La Paz, de G. Quattrini y S. Antico.
Fronteras internas, de E. Bellande.

A foto acima é do filme Histórias Mínimas, de Carlos Sorín, outro filme argentino que explora o tema das fronteiras e do movimento.

Os 12 trabalhos de Ricardo Elias ilustra o cartaz do Festival Latino Americano de Vancouver

A quinta edição do VLAFF faz uma homenagem ao cinema argentino, que atualmente tem uma das mais ativas produções cinematográficas da América Latina com 60 filmes anuais. Entre eles estão Las Hermanas de Julia Solomonoff, Las Manos de Alejandro Doria, Cronica de una fuga de Israel Adrián Caetano e Luna de Avellaneda de Juan José Campanella com o prolífico ator Ricardo Darín que encerra o festival no dia 12. Outros destaques vão para o cinema mexicano como a co-produção, inédita, Imitation de Federico Hidalgo sobre a integração dos imigrantes latinos na cidade de Montreal estrelado pela celebrada atriz mexicana Vanessa Bauche e, ainda, Drama de Gerardo Naranjo e Ojo en la nuca de Rodrigo Plá, um triller sobre a prestação de contas com a ditadura militar no Uruguai. Gael Garcia Bernal interpreta um exilado que volta à sua terra natal e propõe um duelo com o militar que supostamente tenha desaparecido com o seu pai.

Além dos Os 12 trabalhos (foto, cartaz do festival), o Brasil está presente ainda com o premiado O cheiro do Ralo de Heitor Dhalia com Selton Mello, e os curtas Paralelos de Alexandro Basso, Crisalidas de Fernando Mendes e O diário de Nana de Paschoal Samora, sobre as andanças de Naná Vasconcelos pelo recôncavo baiano em busca da "música do espírito e o espírito da música".


"Mutum", de Sandra Kogut, estará em Toronto

O Festival Internacional de Cinema de Toronto divulgou os 352 filmes que serão exibidos na mostra, de 6 a 15/9. Além de "O Passado" (co-produção com a Argentina), de Hector Babenco, que já havia sido anunciado, há mais dois brasileiros escolhidos: "Mutum", de Sandra Kogut, e "O Banheiro do Papa", de Enrique Fernandes e César Charlone (co-produção com Uruguai e França).


IV Curta Vídeo Votorantim tem inscrições abertas

As inscrições para a quarta edição do Curta Vídeo Votorantim ficam abertas até 06 de setembro. Serão aceitas produções em qualquer formato, com duração máxima de 15 minutos. O primeiro lugar ganhará prêmio no valor de R$ 1.500, o segundo lugar leva R$ 1.000 e o terceiro R$ 500, mesma premiação do júri popular. O evento acontece de 11 a 14 de outubro, na cidade de Votorantim (SP).
Fonte: Tela Viva News, 30/08


“Cleópatra”, com Alessandra Negrini, é aplaudido em Veneza

O filme "Cleópatra", de Julio Bressane, teve sua primeira projeção pública em sessão na Bienal de Veneza no sábado(01/09). O longa, que traz a atriz Alessandra Negrini no papel-título, foi bastante aplaudido. O filme é uma espécie de viagem interior ao universo da rainha egípcia. Bressane foi convidado pessoalmente pelo diretor da Mostra veneziana, Marco Muller, para contar à sua maneira a complexidade da figura de Cleópatra. O longa tem cenografia marcada pela estilização da cultura egípcia, ambientado com cores alaranjadas e acobreadas, com figuras geométricas e cenas rodadas nos sugestivos penhascos do Forte de Copacabana, no Rio de Janeiro. Bressane, que trabalhou durante 15 anos no tema e fez diversas pesquisas sobre a vida de Cleópatra, consultando os textos de Plutarco, obteve uma iconografia especial, exótica, graças a moedas e esculturas da época.
Fonte: G1, 02/09


“Tropa de Elite” vai abrir o Festival do Rio

O filme vai abrir o Festival do Rio, no dia 20 de setembro, em sessão de gala. Há cerca de um mês, uma versão não-finalizada do longa vazou, começou a ser comercializada em DVDs piratas e por download na web e virou um sucesso de vendas nesses mercados. Com o vazamento, a distribuidora responsável pelo lançamento da produção no Brasil, a Paramount, decidiu também antecipar a estréia em circuito para 12 de outubro. A distribuidora prepara uma campanha de lançamento de “Tropa de Elite” que une a divulgação do longa à luta contra a pirataria. Dirigido pelo diretor José Padilha e escrito pelo roteirista de “Cidade de Deus”, Bráulio Mantovani, “Tropa de Elite” é inspirado no livro “Elite da tropa”, que revela os bastidores da atuação do Batalhão de Operações Especiais (Bope) em favelas cariocas. No elenco, estão Wagner Moura, Caio Junqueira e André Ramiro.
Fonte: G1, 28/08


Festival de Cinema de Brasília tem inscrições abertas

O 40º Festival de Brasília do Cinema Brasileiro, que acontece de 20 a 27 de novembro, está com inscrições abertas até 30 de setembro. O festival, com patrocínio da Petrobras, distribuirá um total de R$ 345 mil aos vencedores. Podem participar das mostras competitivas em 16 mm e 35 mm, filmes brasileiros de longa, média ou curta-metragens concluídos a partir de outubro de 2006.
Fonte: Tela Viva News, 31/08

29 de agosto de 2007

Do armário para as telas

O cinema Queer vem ganhando espaço e se inserindo cada vez mais no debate político e social. Esse cinema sobre o mundo gay, lésbico e transexual, vem articulando seu discurso próprio sobre a descoberta e a afirmação sexual à temas atuais como o ativismo social, o debate político, o exílio e a imigração ilegal.

The Bubble (Ha Buah, 2006)(A bolha, tradução literal) do israelense Eytan Fox é uma história de amor entre um palestino e um israelense, à la Romeo e Julieta, onde incorpora o debate político entre as duas culturas no drama existencial dos protagonistas. Enquanto o personagem israelense se questiona sobre o seu papel como soldado de fronteira, o palestino tenta revelar sua opção sexual junto à sua família. O que torna o filme excepcionalmente bem realizado é a tensão entre a afirmação sexual e política dos personagens. O drama oscila constantemente entre os dois terrenos tentando se equilibrar num fio perigoso e extremamente instável. A passagem da fronteira entre Israel e o território palestino aumenta a tensão da intriga do filme e coloca tudo em suspensão, a possibilidade de uma relação estável entre dois homens de culturas opostas. O final do filme é tanto credível quanto absurdo, e coloca os espectadores numa posição difícil. A insensatez da guerra se torna a insensatez da discriminação contra os homossexuais.

Esses questionamentos sobre a aceitação de casais homossexuais e os conflitos sociais estão fortemente presentes no filme Riparo – Anis tra di noi (Shelter me ou Abrigo, Anis entre nós, tradução literal, 2006) do italiano Marco S. Puccioni. A multitalentosa e poliglota atriz e diretora portuguesa Maria de Medeiros, interpreta uma executiva italiana, Ana, que acaba, à contra-gosto, traficando um clandestino em seu carro na volta de uma viagem de férias na Tunísia. Anis, um adolescente marroquino, entra assim como mais um ponto de diferença na vida do casal lésbico. Enquanto, Ana resolve ajudar o rapaz, Mara, que trabalha como operária na fábrica de sapatos da família da amante, não concorda em abrigá-lo em sua casa. E a carga dramática do filme não pára por aí. As duas tem ainda que lidar com a rejeição da mãe de uma e o pai hospitalizado e esquizofrênico da outra.

Anis surge assim como um ponto de discórdia entre elas que acaba se tornando uma válvula de escape para uma relação por demais complexa. O personagem de Anis vai revelar ainda uma difícil situação dos imigrantes ilegais na Itália. Ele é o bom ingênuo de uma sociedade tradicional, que coloca questões simples e arcaicas mas que se revelam mais complexo do que se imagina: “Uma mulher precisar casar e ter um marido,” argumenta o rapaz dentro da sua obviedade das coisas. Incapaz de respondê-lo, Ana mostra a mesma inabilidade em lidar com o altruísmo e a compaixão “capitalista”. Até onde uma relação à dois existe por amor ou por conveniência? Até onde vai nossa aceitação aos diferentes?

Os curtas Borderless me (Não me fronteire, tradução literal, 2007, 12 min) (foto abaixo) de Setareh Mohammadi e Checkpoint (Ponto de revista, tradução literal, 2007, 14 min) de Alex Mah enfatizam os dramas da imigração e da discriminação sexual como temas principais dos documentários. Enquanto o primeiro coloca no centro do quadro o depoimento de uma transexual iraniana sobre os conflitos da aceitação social e sexual, o segundo entrelaça os depoimentos de sete transexuais imigrantes, que preferem não mostrarem seus rostos. Eles relatam a dificuldade em carregar uma carteira de identidade que pós-cirurgia de mudança de sexo não mais os corresponde. Como não se identificar ou ter piedade pelas histórias sofridas de seus entrevistados? Como construir imageticamente depoimentos tão dramáticos? Ambos filmes foram realizados dentro do projeto Firstout Vídeo do Festival do Cinema Queer de Vancouver, o qual dá oportunidade e treinamento a jovens gays para realizarem seus primeiros audiovisuais dentro da problemática do festival. O resultado é impressionante. Os vídeos saem do lugar comum e mostram temas maduros e complexos à serem realizados. Mesmo que Mohammadi opte pela maneira mais simples do documentário, ou seja, um entrevistado narrando a sua história para a câmera, a complexidade vem na narração e no grau de confiança entre diretor e personagem. Um depoimento forte e lúcido não somente sobre a sua condição pessoal mas principalmente sobre a sociedade canadense. As imagens de Quvi é constantemente remetida à imagens translúcidas e plácidas de lagos e de paisagens naturais, um contraste tão forte quanto a obstinação e certeza sobre a sua opção, para ela “natural”, da mudança de sexo. Outro desafio ainda mais desencorajador para o jovem documentarista Alex Mah estaria desde o ponto de partida de seu filme. Como ilustrar um documentário baseado em depoimentos pessoais, no qual os depoentes se opõem em serem vistos? A montagem são de vozes, de depoimentos que ecoam nas imagens da cidade na qual essas “novas” mulheres de vozes masculinas habitam. E, surpreendentemente, elas habitam também o filme. E, suas narrativas soam compreensíveis e encadeadas. O espectador não se perde entre um depoimento e outro que a medida que o filme avança se tornam cada vez menos abstratos. Seus rostos, assim, se tornam “irrelevantes” para entendermos a complexidade que vivem essas pessoas em habitar novos sexos e construírem novas “identidades”.

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